Y abrí un poco los ojos.
Hoy es 30 de enero. Pero siento que han pasado años por todo lo que he hecho. Ayer me di cuenta por fin entendí que soy una mujer como todas otras, una mujer que se creía diferente pero que resultó igual a muchas. Como ayer lo decía me siento como cuando un agresor entiende lo que hizo a otra persona, así como una victima entiende como alguien le hizo daño y lo que le hicieron. Mi historia comienza muchos muchos años atrás cuando era pequeña y veía pelear a mis padres. Casi siempre todas era razones insignificante para iniciar un pelea o al menos así me parecía a mi por la inocencia de mi edad. Todo empezaba con malas caras o malo entendidos que escalaban hacía gritos, insultos, lanzar cosas y culminaba en que mi papá amenazaba con que se iría de casa, se hacia de una maleta y empezaba a poner sus cosas mientras yo veía por un huequito desde la puerta de mi cuarto, lloraba sin consuelo al ver esta escena, mientras buscaba, pensaba como podía solucionar todo esto. Yo una niña peque...